ESTRATOS DEL INSTANTE de Lois Patiño

El instante se expande en nosotros, interminable. Como la caída del agua en una catarata, el instante estalla en múltiples gotas de tiempo condensado. Hablamos, siempre, del momento de conexión donde la imagen se nos revela tal y como es: infinita. La exposición en Vilaseco Hauser trata de asomarse a este espacio donde el tiempo se densifica. Buscando generar una reflexión en torno al modo en que la imagen se forma en el tiempo de la mirada. Integrando vídeos y fotografías recorremos esta geografía del instante. Al diseccionar el tiempo en estratos, las fotografías parecen buscar la forma de analizar la imagen paralizando su movimiento. Ofreciendo un momento congelado en la catarsis del instante. Una imagen es siempre una extensión temporal de la mirada. Es, por tanto, siempre fugitiva. Y adquiere forma y velocidad en su recorrido invisible hasta alcanzar los ojos. Toda imagen contiene duración en su interior: un átomo de tiempo denso en el centro de gravedad de la imagen. Entiendo que el instante revelador se dispara cuando esta cápsula de tiempo viaja, desde el interior de la imagen, hasta el interior del espectador. Es ahí cuando la imagen - o el tiempo - estallan. Centrando nuestra atención en la relación hombre-naturaleza, dos dimensiones temporales entran en diálogo, varias líneas se abren. Algunas obras parten de la inmovilidad de la figura humana para destacar los movimientos sutiles del paisaje: ritmos pausados que muestran así su poesía y misterio. Otros trabajos exploran espacios de inmensidad en el entorno natural, donde se evidencia la insignificancia del ser humano, también en términos temporales. Esta reducción de escala en la representación humana nos lleva hasta la disolución del yo en un todo con el espacio natural: hombre-montaña, hombre-catarata, hombre-nieve. “De la evaporación o de la centralización del yo. Todo está ahí.” Baudelaire

Fechas: 03/07/2014 a 26/09/2014